Con la vuelta al colegio y a las rutinas, muchas familias aprovechan este momento para retomar objetivos o resolver dudas sobre el desarrollo de sus hijos. También puede ser una buena oportunidad para iniciar un proceso de logopedia.
Durante el verano, los cambios de horarios y rutinas pueden hacer que determinadas dificultades pasen más desapercibidas. Con la llegada del nuevo curso, quizá observamos que nuestro hijo tiene dificultades para hablar, comprender, pronunciar determinados sonidos, expresarse, leer o escribir.
En estos casos, no es necesario esperar a que la dificultad “se pase sola”.
¿Cuándo puede ser recomendable consultar con un logopeda?
Cada persona tiene su propio ritmo, pero una valoración puede ser útil cuando existen dificultades o preocupaciones relacionadas con:
- El desarrollo del lenguaje.
- La pronunciación y el habla.
- La comprensión y la expresión.
- La lectura y la escritura.
- La voz.
- La comunicación.
- La alimentación y la deglución.
Consultar con un logopeda no significa necesariamente que sea necesario comenzar un tratamiento. Una valoración profesional permite conocer mejor la situación y orientar a cada familia sobre los pasos más adecuados.
La comunicación también se cuida en casa
El día a día ofrece muchas oportunidades para favorecer la comunicación: leer juntos, conversar, jugar, contar lo que hemos hecho durante el día o simplemente escuchar y respetar los turnos de conversación.
No se trata de convertir estos momentos en sesiones de terapia, sino de crear espacios naturales para comunicarnos.
Este septiembre, empecemos cuidando la comunicación
En LR Logopedia acompañamos a niños, adolescentes y adultos en sus necesidades relacionadas con el lenguaje, el habla, la voz, la lectoescritura, la comunicación y la deglución.
Si tienes alguna duda sobre el desarrollo comunicativo de tu hijo o sobre cualquier otra dificultad relacionada con la logopedia, estaremos encantados de orientarte.